Una ausencia imprevista de controladores llevó a Airservices Australia a limitar el flujo de tráfico en el aeropuerto de Sídney. La medida provocó alrededor de 14 cancelaciones de vuelos entrantes y retrasos de más de una hora.
Las restricciones se levantaron a las 8:15 del 11 de septiembre, hora local. De los 49 controladores empleados en Sídney, 41 son necesarios para operar plenamente y ocho permanecían fuera por ausencias prolongadas.
El problema coincide con investigaciones sobre seis incidentes recientes de proximidad entre aeronaves. La autoridad anunció medidas de contratación y refuerzo para reducir el riesgo de nuevas interrupciones.
