Marc Jacobs llevó la lógica de la primera fila a una microficción titulada The Swap.

La propuesta utiliza personajes y narrativa audiovisual para prolongar el universo de la marca fuera de una pasarela convencional.

El proyecto se suma a una tendencia más amplia: firmas que construyen cultura y conversación mediante formatos breves pensados para circular en pantallas y redes.