La Hublot Polo Gold Cup reunió del 20 al 23 de agosto a jugadores, invitados y equipos en el aeródromo de Saanen, con los Alpes como fondo. Alrededor de la cancha, el estilo formó parte visible de la experiencia.

Vestidos blancos, prendas de lino, sombreros, pañuelos, colores de verano y sastrería relajada aparecieron entre el público sin convertirse en un código rígido. La ropa acompañó el paisaje, el clima y el ritmo social del torneo.

La hospitalidad mantuvo una relación directa con el juego: la terraza del sector de invitados miraba hacia la cancha y permitía seguir los partidos durante el almuerzo. A pocos metros, la presencia de un Dassault Falcon 6X conectó el encuentro con la aviación y los viajes de lujo.

Esa combinación convirtió a Gstaad en algo más que una fecha deportiva: polo, paisaje, vestimenta y hospitalidad compartieron una misma escena alpina.