Bob Mackie murió a los 87 años y dejó una de las carreras más reconocibles del vestuario escénico. Durante más de cinco décadas diseñó para Cher, Tina Turner, Diana Ross, Elton John, Madonna y Barbra Streisand.
Ganó nueve premios Emmy y un Tony, recibió tres nominaciones al Oscar y transformó plumas, cristales, transparencias y siluetas teatrales en una firma visual propia. Sus diseños no acompañaban simplemente una actuación: ayudaban a definirla.
Desde el célebre vestido cortina de Carol Burnett hasta las imágenes más recordadas de Cher, Mackie convirtió el exceso en precisión. Su trabajo permanece como una lección sobre espectáculo, humor y construcción de identidad.
